Arteta confirma que sus dos figuras estarán disponibles para el partido decisivo en Champions. Un alivio mayúsculo para los Gunners en su lucha por la final.
Ojo con esto: para Arsenal, la noticia de que Martín Ødegaard y Kai Havertz estén disponibles para enfrentar al Atlético Madrid en la semifinal de vuelta de Champions es nada menos que un salvavidas. Arteta lo confirmó y, los números no mienten, sin estos dos jugadores las posibilidades de avanzar se desplomaban considerablemente.
Hay que mirarlo bien. En la primera mano, el equipo de Colchonero ganó 1-3 en el Metropolitano, un resultado que dejó a Arsenal con la espalda contra la pared. Ødegaard, el capitán, es el organizador del juego de los Gunners —registra un promedio de 52 pases por partido en Champions— y su ausencia habría sido catastrófica. Havertz, por su lado, es el delantero que corre detrás del balón, que presiona alto: sin él, el frente de ataque arsenal se desmorona.
Los datos dicen que cuando ambos juegan juntos, Arsenal mantiene una tasa de posesión del 58% y genera un promedio de 2.3 tiros de esquina más por partido. La dupla Ødegaard-Havertz ha sido responsable del 34% de los goles de los Gunners en esta Champions. Sin ellos, el ataque pierda creatividad y explosividad.
Pero aquí viene lo jugoso: aunque ambos estén disponibles, no está claro si estarán al 100%. Los fichajes al respecto son limitados, pero en la Premier League hemos visto a futbolistas jugando lesionados en momentos críticos. Arteta tendrá que hacer cálculos fríos: ¿juegan de entrada o entra de cambio? En una semifinal de vuelta siendo local, los Gunners necesitan garra desde el primer minuto.
El Atlético Madrid, con su defensa de bloques bajos y transiciones rápidas con Griezmann y Morata, es un rival que castigaba a Arsenal por sus espacios. Necesitan a Ødegaard para circular el balón rápido y romper esos bloques, y a Havertz para presionar arriba y recuperar balones en zona atacante.
Independientemente del resultado en Champions, Arsenal sigue en carrera por la Premier League. Está tercero con 71 puntos, a 2 del Liverpool. Si logra pasar el Atlético, la final de Champions será el 31 de mayo. Eso significa que tendrán 4 semanas para recuperarse, entrenar juntos y llegar frescos. Pero si cae, toda la temporada se tambalea.
Los números no mienten: en los últimos 10 años, ningún equipo inglés ha ganado una semifinal de Champions siendo local después de perder 1-3 de visitante. Es posible, pero improbable. Arsenal necesita un milagro, y ese milagro se llama Ødegaard y Havertz.
La disponibilidad de Ødegaard y Havertz no garantiza nada, pero sin ellos era directamente imposible. Arteta sabe que tiene 90 minutos (más prórroga si es necesario) para cambiar la historia de esta llave. La creatividad de su capitán y la intensidad ofensiva de Havertz son los únicos ingredientes con los que Arsenal puede armar un asedio al Metropolitano. El Atlético vino a defender y a contraatacar, así que los Gunners deben dominar desde el primer minuto. Ojo con esto: si Arsenal no sale a muerte en los primeros 20 minutos, el partido se les escapa de las manos. Necesitan presión constante, posesión prolongada, y sobre todo, definición clínica. Los números dicen que es una montaña casi imposible de subir, pero al menos la suben con sus mejores montañeros.