Manchester City se fue del Goodison Park sin la victoria. Un error defensivo en el segundo tiempo y la remontada del Everton le arrebatan puntos cruciales.
Ojo con esto: Manchester City vuelve a regalar puntos en la Premier League y los números empiezan a pintar feo en la carrera por el título. Los Citizens empataron 3-3 contra Everton el lunes en un partido que debería haberles dejado con un sabor completamente diferente.
El equipo de Pep Guardiola llegaba al Goodison Park en buena dinámica, pero cometeríamos un error si pensamos que este fue solo un mal día. Los números no mienten: City dominó el primer tiempo, se fue 2-1 al descanso, pero en el segundo tiempo colapsó defensivamente. Marc Guehi, central del Everton, aprovechó un despiste de la defensa celeste para emparejar las acciones.
Lo preocupante no fue solamente ese gol. Fue cómo el equipo inglés perdió la compostura después. Hay que mirarlo bien: en 25 minutos del segundo tiempo, City pasó de estar ganando a estar persiguiendo un empate. Eso es sintomático de un problema que Pep conoce bien pero que últimamente está costando caro.
Esto es crítico. Manchester City ha dejado escapar puntos que en ediciones anteriores eran casi imposibles. Mirando el contexto de la Premier League 2024-25, cada empate se siente como una derrota cuando compites contra rivales que van ganando. Si Arsenal, Liverpool o incluso Chelsea siguen su ritmo ganador, este punto de Everton puede ser la diferencia entre levantar la copa o quedar fuera de las posiciones de honor.
Los datos indican que City ha tenido 4 empates en las últimas 8 jornadas. Eso es un patrón que debe frenar ya. El margen de error en la Premier League es milimétrico.
El City tiene que regresar a casa y enfocarse. Los próximos tres partidos serán prueba del carácter del equipo. No es lo mismo jugar en el Goodison Park, donde todo es ruido e intensidad, que jugar en el Etihad donde tienen el control. Pero Pep sabe que la pausa internacional viene y eso da tiempo para resetear ideas.
Lo importante ahora es que City no baje los brazos. Un equipo ganador se levanta de estos resultados mejorando específicamente en lo que falló: la organización defensiva en transiciones y el control del ritmo cuando las cosas se ponen tensas. Si logra corregir eso, los próximos partidos pueden ser muy diferentes.
El factor determinante de este partido fue la vulnerabilidad defensiva en zona media. Manchester City ha construido su dinastía sobre un control territorial asfixiante, pero sin ese dominio —como pasó en Goodison— queda expuesto. Los errores individuales, como el de Guehi desde la perspectiva defensiva del City, no son tragedias en sí. Lo grave es que el sistema no logró compensarlos a tiempo. Eso es lo que Guardiola debe arreglar antes de que los puntos perdidos se conviertan en un abismo en la tabla.