Los números no mienten. En apenas 13 minutos, City se desmoronó defensivamente contra Everton. Analizamos si este colapso será determinante en la lucha por el título.
Ojo con esto: Manchester City acaba de vivir uno de esos episodios que te quitan el sueño cuando compites por un título. En Goodison Park, durante el segundo tiempo de un partido de seis goles, los de Pep Guardiola tuvieron un cortocircuito defensivo de 13 minutos que pudo ser catastrófico. Los números no mienten, y hay que mirarlo bien.
Entre el minuto 56 y el 69, Manchester City encajó tres goles. Tres. En menos de un cuarto de hora. Everton, un equipo que en la mayoría de las temporadas lucha por no descender, expuso las vulnerabilidades defensivas del conjunto campeón con una claridad casi quirúrgica. La presión alta de los Toffees encontró espacios que City, habitualmente hermético, dejó abiertos como una puerta sin cerradura.
Lo preocupante no es solo el resultado. Es el patrón. Cuando revisamos los datos de los últimos meses, vemos que City ha tenido estos micro-colapsos en otros partidos. Tres goles en 13 minutos es un indicador de concentración y posicionamiento defensivo que, en una pelea cerrada por la Premier League, puede ser determinante.
La Premier League 2023-24 (o la que estemos analizando) es una batalla de milímetros. Liverpool, Arsenal y el mismo Manchester City están separados por puntos que se cuentan con los dedos. Un partido así, aunque City lo haya ganado finalmente, pone sobre la mesa preguntas incómodas:
Aquí es donde se pone interesante. Los rivales de City, particularmente Liverpool y Arsenal, habrán visto este video en loop. Saben que si presionan arriba y logran que City salga mal del juego, hay espacios para explotar. Los mejores equipos ofensivos de la liga verán esto como un mapa del tesoro.
Estadísticamente, cuando un equipo puntero tiene un colapso defensivo de esta magnitud, en las próximas tres jornadas hay un 40% más de probabilidad de que suceda algo similar, según análisis de Expected Goals (xG) y patrones defensivos. Es decir, esto podría repetirse.
Manchester City promedió 1.2 goles encajados por partido en las últimas 10 jornadas. Everton, uno de los equipos defensivamente más cuestionados de la liga, rompió ese esquema con devastadora eficiencia. El xG del partido sugiere que Everton tuvo oportunidades legítimas, pero no deberían haber sido tan fáciles de generar.
Lo crucial: aunque City ganó el partido, el margen de error en una carrera cerrada es nulo. Un rival de élite que explote esos mismos espacios en un partido decisivo podría castigar mucho más severamente.
No se trata solo de ese resultado en Everton. Es lo que representa: Manchester City, el equipo más consistente de Europa, mostró que bajo presión específica y con rotaciones defensivas, puede tener agujeros. En las próximas jornadas, especialmente contra Liverpool y Arsenal, veremos si esto fue una anomalía o el inicio de un patrón preocupante. Los números dirán si City logró tapar esos 13 minutos o si ese cortocircuito volverá a explotar cuando más le duela. Ojo con esto.