Manchester City dejó dos puntos en Everton tras un partidazo de seis goles. Doku anotó en el 97' para evitar el golpe. Los números muestran un City vulnerable.
Ojo con esto: Manchester City volvió a mostrar sus grietas defensivas en un Goodison Park que se convirtió en un calvario para Pep Guardiola. Los números no mienten — un empate 3-3 contra Everton es, sencillamente, dos puntos perdidos cuando el título se juega de milímetro.
Jeremy Doku salvó el honor con un gol en el minuto 97, pero hay que mirarlo bien: esa fue la cereza del pastel de un partido caótico donde City volvió a demostrar que su defensa tiene vulnerabilidades preocupantes. En una temporada donde los puntos valen oro, ceder un empate a domicilio en seis goles es casi un lujo que no pueden permitirse.
El partido fue un ida y vuelta constante. Everton salió con todo, City respondió, pero la seguridad atrás nunca llegó. Los toffees anotaron primero, luego City se adelantó, Everton empató, y así sucesivamente hasta ese final frenético donde Doku tuvo que ser el bombero de guardia.
La estadística clave: City permitió tres goles en casa de su rival. Eso no es fútbol de campeón. Es fútbol de equipo que está peleando, sí, pero con fisuras que otros van a explotar sin dudarlo.
Manchester City viene de un trimestre complicado. Las lesiones en defensa han pasado factura, y partidos como este exponen lo que todos sabemos: sin Rodri en el medio, hay espacios que antes no existían. Con este empate, City se va a la siguiente jornada con:
Este resultado afecta directamente la carrera por el título. Si Liverpool sigue ganando, City se aleja más. Si Arsenal aprovecha, la presión aumenta. Los números dicen que en las últimas cinco temporadas, los equipos que ceden tres goles en un partido fuera de casa rara vez rematan campeonatos. City tiene que corregir esto ya.
En los próximos partidos, espera ver que Guardiola blindará aún más la defensa. Menos riesgos ofensivos, más compacidad. Porque contra equipos más fuertes — y los vienen — no hay Jeremy Doku en el minuto 97 que los salve.
El análisis es claro: City sigue siendo favorito, pero hoy perdieron oportunidad de oro. En febrero, eso pesa.
La resiliencia emocional es importante, pero los números concretos no engañan: Manchester City concedió tres goles en un partido. Eso es 0,75 goles por tiempo, una cifra que no es sostenible en una lucha por el título. Doku pudo salvarlos en el marcador, pero no salvó el análisis: City necesita reforzar su estructura defensiva ya, porque Everton no es Liverpool ni Arsenal. Si ceden así contra los grandes, esta carrera por el título se termina antes de lo que creen.